martes, 31 de diciembre de 2013

Wishlist FNAC

No tengo perdón. Llevo más tiempo del que me hubiera gustado sin poder publicar nada, pero es que han venido unas fechas donde la rutina se ha desmoronado por completo: el trabajo, los estudios, las vacaciones con visitas familiares incluidas... Ha sido un cúmulo de situaciones que me han impedido escribir estas semanas en el blog y pasarme por los vuestros para comentaros. Espero que en los próximos días todo vuelva a la normalidad, porque tengo muchísimos posts planeados, desde reseñas de libros, series y películas hasta nuevos viernes musicales y listados con lo mejor del año y con lo que más espero para el 2014.

Pero hoy escribo para mostraros mi Wishlist de FNAC, con la esperanza de que me toque el premio consistente en 2014 eurazos para gastar en su tienda. Demasiado tentador como para no intentarlo...Este año además han implementado en su web un Inspirador de Regalos que os puede venir bien si aún queda algún rezagado que no sepa qué regalar a sus seres queridos. Lo podéis encontrar haciendo click aquí

Esta es mi lista de deseos...
MacBook Pro 13 pulgadas 2,4 GHz 128 GB con pantalla Retina: 1.329 €

El mundo invisible de Hayao Miyazaki: 24 € 
The Wire. Toda la verdad27,08 €
Picnic en Hanging Rock: 21,95 €
La hija de Robert Poste: 22,76 € 
Yo.El libro de tu vida15 €
84, Charing Cross Road13,90 € 
Ruth29,50 €

Londres victoriano17,58 €
Peter Pan anotado42,50 €
Londres. Cuadernos de viaje14,90 € 
Un geek en Japón19,50 €
 



Pack Jane Austen: Obras completas 49,99 €
Jane Eyre18,50 €
Pack Cranford Collection: La serie completa: 29,99 €
Blue Valentine13,99 €
Pack the Hour21,99 €
Pack Sexo en NY: 99,99 €
Downtown Abbey: 69,99 € 
Pack Carnivale: La colección completa: 38,99

Pack Twin Peaks: Serie completa (Edición definitiva): 41,99

Y eso sería todo, en total: 1963,09

Sólo me queda desearos... ¡FELIZ AÑO NUEVO!


viernes, 13 de diciembre de 2013

Viernes musical: Elliott Smith


Hace menos de mes y medio se cumplió el décimo aniversario de la muerte del gran cantautor Elliott Smith, quien con sólo 34 años se quitó la vida apuñalándose con un cuchillo en el pecho. Smith nos legó cinco discos (y uno par más publicados de manera póstuma) repletos de música acústica folk/indie rock de gran calidad, letras impactantes y autobiográficas, y una voz personal e inolvidable. Muchas de sus canciones rebosan melancolía por los cuatro costados, y es que Elliott ponía su alma en cada una de ellas, haciéndonos partícipes del sufrimiento de una persona con una infancia terrible (repleta de abusos físicos por parte de su padrastro), con tendencia a la depresión, alcoholismo y adicciones varias (drogas y antidrepesivos básicamente).


1 / 2

Cuando se menciona a Elliott Smith es imposible no hablar de las referencias más evidentes que hay detrás de su música: Nick Drake, Brian Wilson, Simon & GarfunkelThe Clash, The Velvet Underground (If you listen to a Velvet Underground record, you don't think, 'Godfathers of Punk.' You just think, 'This sounds great.'), sus adorados Beatles...

Me gustaría también mencionar tres películas en cuyas bandas sonoras se incluyen canciones de este genio: El indomable Will Hunting de Gus Van Sant (Miss Misery fue incluso nominada al Oscar... aunque ganó Céline Dion por la de Titanic), American Beauty de Sam Mendes(una versión del Because de los Beatles) y Los Tenenbaums de Wes Anderson (la preciosa Needle in the hay... cuidado que hay spoilers). Todas ellas son buena muestra de la sensibilidad de este tímido y autocrítico cantante que, por cierto, estaba licenciado en Filosofía y Ciencias Políticas. Ahí es nada.


Escuchar a Elliott Smith es para mí una experiencia íntima que te absorbe y te hace percatarte de lo que significa amar la música. Por cierto, recordando a Smith me ha venido a la mente otro cantante que también nos dejó demasiado pronto, su contemporáneo Jeff Buckley. Quizá le dedique el próximo viernes musical...


Buen fin de semana

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Serie: Mr. Selfridge (ITV, 2013)


La serie sigue el día a día tanto en los negocios, como en su vida más íntima y personal del emprendedor estadounidense Harry Gordon Selfridge, que embarca en la capital inglesa con su familia con la idea de fundar los grandes almacenes Seldfrigdes.


Lo primero que me vino a la mente cuando oí hablar de Mr. Selfridge (ITV) fue que seguramente me gustaría menos que The Paradise (BBC). La comparación entre ambas series es inevitable, puesto que ambas tratan de los orígenes de dos grandes almacenes y las dos cuentan con dos protagonistas masculinos carismáticos pero con ciertos claroscuros.

Sin embargo, una vez empecé a ver la serie, creo que no volví a pensar más en The Paradise, hasta ahora mismo que estoy escribiendo estas líneas. Así de diferentes son ambas producciones, empezando por los interiores de los almacenes (me quedo con el romanticismo de la sección de Ropa de Mujeres de The Paradise), y pasando por la evolución de las tramas y la personalidad y desarrollo de los personajes.

Cuando hice mi review de The Paradise comentaba que lo que menos 
me había gustado fue esa estructura un tanto acartonada del asuntillo del día: cada episodio presenta un conflicto, y cada episodio termina con la resolución de dicho conflicto. Puede ser la visita inesperada de algún familiar, o una misteriosa desaparición de algún producto, o quizá la aparición de una frívola proveedora que revoluciona un poco la vida cotidiana de los trabajadores. El caso es que al final del día todo volverá a la normalidad y Denise y Moray se reencontrarán y tendrán alguna conversación repasando los acontecimientos. En el caso de Mr Selfridge creo que se manejan mucho mejor este tipo de tramas, al menos a mí no se me hicieron tan evidentes. Además, en su gran mayoría tienen una continuidad que sobrepasa el capítulo para ir desarrollándose a lo largo del tiempo. Es verdad que suelen haber apariciones esporádicas, pero estas funcionan de un modo anecdótico, para darnos a conocer que hubo muchísimos personajes célebres que se pasaron por estos grandes almacenes aumentando la popularidad de los mismos, desde Arthur Conan Doyle hasta el Rey, pasando por deportistas, aristócratas o actrices y bailarinas clásicas. 


La serie tiene muy presente que la época en que se desarrolla era un momento de grandes cambios sociales, sobre todo por parte de las mujeres, que en poco tiempo consiguieron adquirir un mayor protagonismo e importancia. Hay incluso un episodio que gira en torno a las manifestaciones de las mujeres para conseguir el derecho al voto.


Me ha gustado mucho cómo se nos presenta el personaje de Harry Seldfrige, interpretado por un Jeremy Piven que a priori no me convencía demasiado, pero que finalmente me acabó cautivando con su entusiasmo. Creo que es un gran acierto el tratamiento que el guionista Andrew Davies (Middlemarch) ha hecho sobre el personaje, no presentándolo sólo como un hombre seductor y brillante a quien todo le sale bien. De hecho, este hombre tiene tantas virtudes como defectos. Puede ser valiente y resuelto, pero adolece de ciertas debilidades como el alcohol o las mujeres que implican que mienta continuamente a su mujer y que descuide a veces a su familia. Incluso tiene una discusión con su mujer en la que tiene el morro de decirle que no disfruta con tantos líos de faldas. Vamos, será que le obligan... 



El plantel de secundarios es muy extenso, pero no todos los personajes son igual de interesantes. De todos ellos me quedo con Lady Mae (Katherine Kelly), una aristócrata que la primera vez que la ves da la impresión de ser una auténtica bruja, y seguramente lo sea, pero yo no pude evitar acabar rendida a sus pies. Me encanta su ironía y su inteligencia, su conocimiento preciso sobre cómo funciona el mundo en que se mueve, su lucha por conseguir más derechos para la mujer, los prácticos consejos que le da a la familia Selfridge, incluso su caprichosa forma de ser. Le encanta decir que su esposo, el señor Loxley, está normalmente en el campo, mientras ella prefiere estar normalmente en Londres. ¡La adoro! Estoy deseando ver cómo se interrelaciona con su marido en la segunda temporada (en esta primera nunca llegamos a verlo). 

Luego tenemos a Ellen Love (Zoë Tapper), artista de cabaret que se convierte en la amante de Harry, pero que pronto comienza a darle más problemas que alegrías. Su personaje es un tanto tópico y no aporta gran cosa, pero sí me gustó el giro que se le da al final al personaje, en esa escena ya mítica de la obra de teatro.

También se podría destacar a la jovencita Agnes Towler (Aisling Loftus), con gran ambición y una mente más privilegiada que la de sus compañeras. Y por supuesto el francés, Henri Leclair, diseñador de escaparates, que tiene una elegancia natural y un saber estar que cautiva. Miradlo ahí abajo, qué estilo tiene. Ays, es que está de muy buen ver. Pero creo que en líneas generales, y salvo el caso de Lady Mae, la mayoría de personajes están poco desarrollados, y les falta un poco de chispa.

Sin querer destripar demasiado sobre el argumento de la serie, sí quiero decir que está repleta de historias de amor y/o sexo, la mayoría secretas o prohibidas. Algunas más apasionadas que otras, algunas más románticas que otras. Me ha gustado especialmente la protagonizada por la jefa de la sección de Complementos, Miss Mardle, de quien por cierto, acabo de ver una foto de ella sin estar caracterizada y parece muchísimo más joven que en la serie, de hecho según veo aún no ha cumplido ni los 40. Por cierto, me encantan este tipo de datos: acabo de descubrir que es la mujer de Martin Freeman (Sherlock, El Hobbit).

En fin, Mr Selfridge es una serie muy entretenida, que se pasa en un suspiro, porque en cuanto terminas de ver un episodio ya quieres ver otro. A mí al menos me pasó eso, me enganchó y en una semana ya me la había finiquitado. Si os gustan las historias de época no la dejéis pasar. Quizá no tenga una historia tan emocionante y sentimental como The Paradise, ni una historia de amor tan bonita como esta o una protagonista tan arrolladora y hermosa como Denise, pero es una buena serie y os la recomiendoSegún he leído TVE ha comprado los derechos de emisión. 

Hace un par de semanas os dejé el tráiler de la segunda temporada que llegará a principios de 2014. Teniendo en cuenta cómo terminó, ¡no puedo esperar!



Lo mejor:
La tridimensionalidad del personaje protagonista, la interpretación de Jeremy Piven, la ambientación, el vestuario, Lady Mae.

Lo peor:
Hay algunas actrices que no me convencieron del todo. El hecho de que no llegas a identificarte con ningún personaje , porque no hay ninguno que te llegue al corazón y que provoque que te encariñes con él.



Mi puntuación:

¿Habéis visto Mr. Selfridge? ¿Os gustó más o menos que The Paradise? ¡Contadme vuestras opiniones!


Fuentes de las fotos: 1, 2, 3, 4, 5, 6 

lunes, 9 de diciembre de 2013

¡Ya tenemos ganador del sorteo!

Entrada breve para anunciar que ya tenemos al ganador del sorteo de los dos libros de Penguin. ¡Qué nervios, qué emoción! Allá va...



Y ese número pertenece a...


...que participaba con los números del 56 al 60.

¡Enhorabuena! Ahora necesito que me dejes tu email en los comentarios para poder contactar contigo y que me des tus datos para el envío.

¡Espero que disfrutes de tu premio!

Y a los demás... ¡la próxima vez será! \( ̄O ̄)

viernes, 6 de diciembre de 2013

Sorteo cerrado: Repaso de puntos

Ayer era el último día para apuntarse al sorteo de este blog para conseguir los libros de El mago de oz y El jardín secreto en inglés de la editorial Penguin Books. En esta entrada he recopilado los nombres de todos los participantes junto con todos los puntos que tiene cada uno. Muchas gracias a las 25 personitas que se han apuntado, ¡la verdad es que cuando hice el sorteo pensaba que sólo se apuntarían 2 o 3!

Antes os dejo un par de fotillos de los libros, para ir poniéndoos los dientes largos, jejeje ^▽^


Listado de participantes

Remorada: 1-3
Polly: 4-10
Magrat Ajostiernos: 11-20
Marta: 21-24
Lcube: 25-28
Pemento Sanders: 29
Mar lago: 30, 31
Vestnix: 32-34
Eli: 35-40
Nerea González: 40,41
José Hervás: 42-51
Harper: 52-55
masteatro: 56-60
mre: 61
Antarinith: 62-64
konichiwa: 65-69
violentbutterfly: 70-72
Tizire: 73-75
Angel Celestial: 76-83
Laura: 84-91  
Kela: 92-95
Raquel BS: 96-100
belldandy18: 101-107
srayomismamismamente: 108-110
Guacimara: 111-113

El lunes anunciaré el ganador. ¡Qué nerrrrrvios!

¡Mucha suerte a todos! 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El Batiburrillo... y ¡último día para apuntarse al sorteo!





Hace varias semanas os comentaba en mi review sobre la serie Broadchurch que iba a haber segunda temporada. Os comento ahora que los dos protagonistas principales ya han sido confirmados, pero es que además David Tennant también interpretará a su personaje en el remake que están preparando en Estados Unidos bajo el nombre de Gracepoint, donde Anna Gunn (la mujer de Walter White en Breaking Bad) adoptará el papel de Olivia Colman.




El New York Times realiza cada año un especial con los actores más destacados del año realizando unas pequeñas performances y siendo retratados por grandes figuras de la fotografía. Este año es el turno de Janusz Kaminski, habitual de Steven Spielberg, por cuyo objetivo han pasado Cate Blanchett, Greta Gerwig, Robert Redford, Bradley Cooper, Chiwetel Ejiofor o Adèle Exarchopoulos, a quien veis en la fotografía de arriba.




Para los amantes de las listas, The Observer ha publicado un par (1 y 2) que os interesarán si os gusta la lectura, y aún más si sentís curiosidad por saber qué libros les han gustado más en 2013 a diversos autores como Bill Bryson, Jonathan Franzen, Hilary Mantel o Ruth Rendell.







Tengo que volver a nombrar a Wes Anderson, pero es que el otro día vi este cortometraje que ha realizado para Prada y consiguió sacarme una sonrisa. Así que no podía hacer otra cosa que compartirlo con vosotros.




Y os dejo con la rareza del día. La revista digital Pupa Magazine es siempre fuente de noticias y datos un tanto underground, diferentes, pero siempre repletos de una delicadeza única. En este caso me dieron a conocer a la cantautora Judee Sill, que murió de sobredosis en los años 70 sin conseguir alcanzar la popularidad, pese a canciones tan bonitas como la que os dejo arriba. Si queréis conocer más sobre ella, echad un ojo al artículo que escribieron en Pupa.



Y hoy es el último día para apuntarse al sorteo para conseguir estos dos magníficos libros. Si te interesan, pincha en la imagen para ir al post del sorteo y apuntarte si aún no lo has hecho.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Película: Weekend (2011)


Esta película sigue la relación entre Russell y Glen, dos chicos que se conocen un viernes noche y que deciden pasar el fin de semana juntos, sin sospechar que lo que empezó siendo un rollo de una noche podría convertirse en algo más.


Pese a que fue filmada en 2011, no fue hasta marzo de este mismo año cuando se estrenó en España esta película británica ambientada en Nottingham, que tiene en su sencillez y sensibilidad (que no sensiblería) sus mejores armas.

Mientras la estaba viendo había momentos que llegaba a sentirme casi como una voyeur, y es que está rodada de una forma tan íntima y cercana que llega a parecer real, como si estuvieras viendo alguna cinta casera encontrada casualmente. 

Los dos protagonistas (Tom Cullen, de Downtown Abbey, Black Mirror y Un mundo sin fin... y novio de Tatiana Maslany); y el menos conocido Chris New) realizan un trabajo encomiable, construyendo dos personajes muy diferentes entre sí, pero que encajan de una manera asombrosa. Russell es un chico sensible, discreto y afable, mientras que Glenn es una persona más sociable, apasionada e incluso polémica, alguien a quien le gusta discutir y reflexionar sobre las injusticias y sobre cualquier asunto en general.

La película rebosa verdad por los cuatro costados. Los diálogos fluyen de una forma tan natural que parece que no existe guión, sino que los actores simplemente se dejan llevar en su charla y van pasando de un tema a otro sin ningún tipo de artificio. Me recordó ligeramente a ese Antes del amanecer de Richard Linklater, primera parte de su gloriosa trilogía, porque todo se reduce básicamente a eso: dos personas que se acaban de conocer, y a través del diálogo (y en Weekend también a través del sexo... y las drogas) van dándose cuenta poco a poco de que hay demasiada química entre ambos como para dejarlo pasar como un simple rollo de una noche. El problema es que desde muy pronto nos enteramos de que esta relación tiene fecha de caducidad, y es por ello que se va haciendo cada vez más doloroso ver cómo los chicos se van enganchando el uno al otro lentamente y muy a pesar de sí mismos y de sus circunstancias.
When I’m at home I’m absolutely fine.Completely. I don’t care and I don’t even think about it. I just…I’m not embarrassed.
De todos modos en este caso no sólo vamos a ser testigos de la intimidad de esta pareja en ciernes, sino que también tenemos la oportunidad de ver cómo se comportan en público, qué relación tienen con otras personas. Así, por ejemplo, vemos que Russell no parece estar muy a gusto con sus compañeros de trabajo o con su pandilla de colegas heterosexuales, o más bien la pandilla de su mejor amigo, a quien conoce desde que era un crío. Es curioso que este mejor amigo, a quien conoce desde que era un crío, no esté al tanto nunca de cuál es la vida amorosa de Russell, pese a que éste no le oculte su homosexualidad. Es como un tema tabú, más por parte del propio Russell que de su amigo.

Frente a eso, Glenn tiene muchísimos amigos, mayoritariamente gays, con quienes sale a las discotecas y pubs, y con quienes, quizá, tiene una relación un tanto superficial. 

La película, aunque huye de estereotipos, establece un debate sobre lo que significa ser homosexual hoy en día, con geniales frases y pensamientos por parte de Glenn, como cuando dice que cualquier heterosexual puede ir dándose besos con su novia por la calle y la mayor parte de la literatura y cine está hecho desde un punto de vista heterosexual, y aún así se ofenden si un homosexual muestra su amor en público. Pero hay otros
 temas que se tratan en la cinta: el arte contemporáneo, las ambiciones, el compromiso o la falta del mismo en la sociedad actual...
Oh, the gays. We mustn’t upset the straights. Shh! Watch out, the straights are coming… Let’s not hold hands, let’s not kiss in the streets.
Detrás de esta maravillosa película está el director británico Andrew Haigh, en el que supone su segundo trabajo en la pantalla grande, y quien ahora tiene pendiente de estreno una serie para la HBO titulada Looking, cuyo tráiler pude ver la semana pasada y que sin saber en ese momento quién era el responsable, supe al instante que tenía que ser de Haigh, ya que la serie tiene una estética y temática muy similar a este Weekend. Ahora que he confirmado que Andrew Haigh está detrás de esa serie, me han entrado unas ganas terribles de verla cuando se estrene, no dudo de que será una serie a tener en cuenta. 

Es una pena que el cine o las series gays suelan ser tan minoritarias, como si una persona heterosexual pensara que no hay nada en esos productos que le incite a verlos, pero os aseguro, centrándome en el caso de este Weekend, que la historia de amor lo sobrepasa todo, pudiendo emocionar perfectamente a cualquier persona, sean cuales sean sus gustos.

La banda sonora de la cinta es casi inexistente, pero destacan en ella un par de bellas canciones de John Grant, como esta I wanna go to Marz.


No os lo penséis dos veces y echadle un ojo a esta película, una de las mejores que he visto este año, y de las más románticas también. Desde que se estrenó no ha recibido más que elogios de diferentes medios de comunicación, y también premios en varios festivales, totalmente merecidos porque es una cinta tan pequeña y a la vez tan grande, que deja huella, sobre todo después de ese bellísimo y emotivo final del que hay millones de gifs en tumblr.


Lo mejor:
La historia de amor sin caer en la ñoñería, los actores, su naturalismo.

Lo peor:
No me gustó que los protagonistas consumieran tanta droga.



Mi puntuación:

¿Habéis visto Weekend? ¡Contadme vuestras opiniones!

viernes, 29 de noviembre de 2013

Viernes musical: Dario Marianelli (Orgullo y prejuicio)


Dario Marianelli es uno de mis compositores actuales favoritos, gracias fundamentalmente a composiciones como las de Jane Eyre, y aquellas que ha realizado para Joe Wright, que son Expiación (por la que consiguió el Oscar), Anna Karenina, y, por supuesto, Orgullo y prejucio, que seguramente fuera el primer trabajo suyo que escuché. Es una banda sonora que me encanta, y creo que la conjunción de los talentos de Marianelli y Wright crean momentos sublimes en la película. Es el caso de esta escena breve, brevísima, pero que en sólo un minuto logra ponerte los vellos de punta. Se llama Liz in the top of the world, y comienza delicadamente, de forma casi imperceptible. Entonces estalla la emoción. Siempre tengo que oírla con los ojos cerrados...



¡Feliz fin de semana!

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Una peli, una serie, una canción... ¡y otro sorteo!


Desde que vi el tráiler de esta película tenía muchas ganas de verla. Aparecía Sam Rockwell, la dirigían los guionistas de Los Descendientes... Lamentablemente no me gustó demasiado. Las historias de jóvenes que despiertan a la vida y hacen algún tipo de descubrimiento que les hacen madurar siempre me atraen, pero en este caso noté que la película se quedaba un poco a medias, y además se le notan demasiado las costuras. Se ve claramente en qué momento viene la pelea familiar, en qué momento el acercamiento con la chica, en qué otro momento la rebelión del adolescente... Está demasiado medida, y por si no fuera evidente hay una banda sonora machacona que se encarga de dejarte aún más claro que el protagonista está contento, que ahora está melancólico, que ahora está esperanzado... llegando a veces a parecer más un videoclip que una película. Una gran decepción este El camino a casa.


Channel 4 está detrás de esta serie de 4 capítulos protagonizada por Gabriel Byrne que pintaba bastante bien. Además, aparecían un par de caras conocidas por mí gracias a Juego de Tronos (Charles Dance, aka Tywin Lannister, y Stephen Dillane aka Stannis Baratheon, y Tobias Menzes aka Edmure Tully... y Bruto en Roma). Pero el resultado no me entusiasmó. No es sólo que la historia me pareciera un tanto embarullada, es que es inverosímil. No me trago a este Primer Ministro a quien no le importa ponerse en contra a toda la Cámara de los Comunes, a todos los miembros de su propio Partido, a la banca y a las multinacionales petrolíferas si eso significa hacer llegar al pueblo británico la "verdad" de una situación polémica en la que se ve envuelto. Será que estoy ya curada de espantos con los políticos horribles que tenemos en nuestro país, pero no confío en que exista ninguno que quiera (y sobre todo, pueda) actuar de manera totalmente libre y con objetivos tan honorables. Este prejuicio mío contribuyó a que visionara la serie sin involucrarme demasiado en lo que veía, y cuestionándolo todo, con lo cual no se puede decir que la disfrutara demasiado.


No huyáis todavía, que aunque la peli y la serie de las que os he hablado no me han gustado mucho, la canción que os pongo a continuación me ha parecido preciosa. Se trata de una versión de la cantante malagueña Anni B Sweet que conocí hace un par de meses gracias a la página Je ne sais pop. La historia que cuentan me llamó la atención: Anni había versionado una canción de The Kooks, y el vídeo llegó al cantante de ese grupo, que lo tuiteó asegurando que la chica había mejorado la canción original. La verdad es que la versión es muy bonica. Os dejo con ella.





¡Y no puedo terminar este post sin darle la enhorabuena a Polly! La autora de uno de mis blogs favoritos, Pluma, espada y varita, está de celebración porque ha conseguido 200 seguidores (¡ahí es nada!). Para celebrarlo ha organizado un sorteo donde podréis elegir entre dos libros que tienen una pintaza increíble: La Princesa Tarakanova (G.P. Danilevsky) o Fortunately the Milk (Neil Gaiman). ¿A que os entran unas ganas terribles de ir corriendo a participar? ¡Pues daos prisa porque sólo tenéis hasta el 30 de noviembre para hacerlo! Pinchad en la imagen de abajo para ir al post del sorteo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Libro: Tess, la de los D'Urberville, de Thomas Hardy


Esta novela narra la trágica historia de Tess Durbeyfield, una bellísima joven procedente de una familia empobrecida en el sur de la Inglaterra rural victoriana. Tess entrará en contacto con Alec D'Urberville, su supuesto primo, quien desde la primera vez que la ve se obsesionará con ella, y será el culpable de buena parte de las desgracias que le ocurran a la joven.


Me resulta complicado hacer una reseña de esta novela de Thomas Hardy, porque los sentimientos que me ha provocado no son buenos. Incluso diría que ha habido fragmentos de la novela que me han resultado insoportables, porque me duele muchísimo asistir a cualquier tipo de injusticia, y desgraciadamente el rol de la mujer ha estado repleto de abusos de todo tipo en buena parte de nuestra historia (y hoy en día en ciertas partes del mundo también). Soy consciente de que habría que juzgar el libro desde la perspectiva de la época en la cual se escribió, pero reconozco que se me hace muy muy difícil. 

Dicho esto, procedamos a hablar de la historia...

Tess es una chica en cuya descripción es imposible que aparezca cualquier adjetivo con connotaciones negativas. Se trata de una jovencita hermosa, de gran corazón, amable, trabajadora, con un gran sentido de la responsabilidad y la moral. Si hubiera que referirse a algo malo de ella, serían sus progenitores. 
Su padre es un tipo vago y alcohólico, que un día descubre que su familia desciende de un apellido de alto abolengo, los D'Urberville. Desde entonces, y pese a que ese dato no es más que una simple curiosidad porque esa familia está casi extinta y ellos viven en condiciones más bien penosas, el cabeza de familia comienza a comportarse como si fuera un caballero a quien todo el mundo debiera adorar. La madre de Tess, por su parte, es una mujer un tanto irresponsable, de poca inteligencia y empatía. 
Es entonces cuando Tess es enviada por sus padres a casa de unos supuestos parientes suyos que sí viven en una situación más acomodada, esperando que les puedan ayudar. Y es entonces cuando Tess conoce a Alec D'Urberville, y comienza su caída en desgracia.
Hablaba tan poco la muchacha y tanto sus compañeras, que no advirtió en el rumor musical la intervención de una nota nueva.
Dos serán los hombres que marcarán la vida de Tess. El primero es el ya nombrado Alec, quien no deja de acosarla continuamente, pese a los continuos rechazos de la chica. Alec va apareciendo intermitentemente a lo largo de la novela, provocando con cada aparición que mi sangre hirviera cada vez más. Es un personaje horrendo, un hombre que no sabe controlarse, y lo que es peor, que es incapaz de aceptar que pueda tener culpa de algo. Siempre hay elementos externos a él en los que excusarse por su comportamiento. Si hubiera nacido en el siglo XXI sería el típico que diría eso de: "La culpa es de ellas por llevar faldas tan cortas". 

El otro hombre que estará muy presente en la vida de Tess es Angel Clare. Un personaje que empezó fascinándome debido a que se nos presenta como un joven de ideas más bien progresistas, que prefiere no seguir la senda de su padre y sus dos hermanos mayores, todos ellos consagrados a la vida espiritual. 

Angel Clare, aunque respeta y ama la Iglesia, no puede concebir adoptar un pensamiento tan cerrado que le impediría seguir cultivando uno de sus tesoros más preciado: su libertad de pensamiento. Es por ello que decide dedicar sus esfuerzos a dirigir una granja, y para ir aprendiendo poco a poco el negocio, considera que la mejor opción es comenzar como un trabajador más en una vaquería. 

Eso es algo que me encanta de él: pese a ser de una familia de cierta posición social que le da oportunidad de acomodarse a una vida prediseñada sin ningún tipo de sobresaltos, él decide arriesgarse a vivir de otra manera, aunque eso suponga el disgusto de sus padres y sus hermanos. A Angel, además, no se le caen los anillos llevando la misma vida que todos los trabajadores de la vaquería, decidiendo relacionarse estrechamente con todos ellos. Para Angel este contacto humano es una vía valiosísima para ampliar sus conocimientos sobre la naturaleza humana, en lugar de sólo a través de los libros.

Y es entonces cuando Angel conoce a una Tess que había decidido alejarse lo más posible de su pueblo huyendo de malsanas habladurías. Ambos jóvenes se entienden perfectamente desde un primer momento, y es un gustazo leer las conversaciones que tienen. Tess abraza al instante todos los pensamientos que predica Angel, admirándolo profunda y sinceramente por haberle abierto una puerta a un modo de ver la vida más desprejuiciado. Creo que este es el único momento en la vida de la protagonista donde es realmente feliz, y eso a pesar de que de vez en cuando se ve atormentada por la culpa al recordar ciertos momentos de su pasado.

A aquel hombre de ideas cerradas le parecía que la Universidad no podía ser otra cosa sino un paso para el sacerdocio.
Definitivamente esta es la parte que más me gustó de la novela. Siempre me han gustado los personajes adelantados a su tiempo, que desafían las férreas costumbres y tradiciones que les toca vivir. Creo que si a día de hoy disfrutamos de tantos avances y mejoras es gracias a la contribución de todas esas personas que quizá en su día no fueron testigos de ningún avance sustancial en sus vidas, pero dejaron plantada la semilla para que esos cambios tuvieran lugar.

Por eso es tan decepcionante la reacción que tiene Angel Clare cuando Tess acaba por revelarle su oscuro secreto. El joven que tanto se vanagloriaba de estar moralmente por encima de la gran mayoría de la sociedad reacciona exactamente igual que hubiera reaccionado cualquier otra persona. Y me parece deprimente la actitud conformista que se apodera de Tess en buena parte de la novela, siempre justificando a Angel, siempre considerándose una mujer manchada, una mujer que no se merece nada bueno en contraposición con un hombre de altos valores como los que supuestamente tiene él.

Sí, es verdad que en otros aspectos Tess demuestra ser una mujer de gran fortaleza, porque siempre opta por salir adelante ella sola ante cualquier circunstancia adversa, sin pedir ayuda de nadie, e incluso enviándole a sus insensatos progenitores el poco dinero que es capaz de reunir a través de los trabajos más duros y peor recompensados económicamente. Si lo piensas fríamente, la resignación de la que hace gala Tess es algo lógico en el contexto, pero cuando lo estaba leyendo me ponía nerviosísima, sobre todo cuando dice cosas como que quien nace víctima tiene que serlo para siempre, o cuando camina por la calle ocultándose el rostro para que ningún hombre pueda admirar esa belleza que tantos problemas le causa.

Thomas Hardy establece en esta novela la tesis de que una persona no debería ser juzgada por sus actos pasados, porque, como él mismo dice, no importa tanto lo que se ha sido como lo que se desea ser. El autor realiza una crítica a esa perspectiva machista de la época que castigaba con dureza los errores femeninos mientras pasaba por alto cualquier equivocación cometida por un hombre. Son varios los momentos de la narración en que Hardy nos muestra cuál es su punto de vista ante la situación, reprochando la actitud de Angel, ridiculizando a ciertos personajes, y criticando a la sociedad en general: "...la sensación de verse condenada por una ley arbitraria de la sociedad desprovista de toda base natural"). 

Como veis la historia tiene bastante jugo, y Hardy escribe con gran maestría. Me encantó especialmente la descripción que hace de Stonehege, creo que consigue plasmar toda la magia que rodea a ese lugar tan extraño que lleva desde el Neolítico formando parte del paisaje de Wilthisre.



Al considerar Angel lo que no era Tess, perdía de vista lo que era y olvidaba que a veces lo defectuoso puede valer más que lo perfecto

Tess, la de los D'Urberville es, pues, una novela que te remueve las entrañas, por lo que os aconsejo que intentéis leerla con la mayor frialdad posible si no queréis que os pase como a mí, que a veces me daban ganas de lanzar el libro contra el suelo. La historia peca un poco de tragedia griega, pero supongo que si Hardy pretendía agitar conciencias no podía ser de otra manera.


Lo mejor:
Las descripciones de los paisajes, la relación entre Tess y Angel cuando trabajan en la vaquería, las reflexiones en alto que hace Thomas Hardy sobre la situación, y la ironía con la que se refiere a ciertos personajes como el padre de Tess

Lo peor:
La sensación de impotencia que te invade leyendo la novela.



Mi puntuación:

¿Habéis leído Tess la de los D'Urberville? ¿O quizá habéis visto alguna serie? ¿O la peli de Roman Polanski? ¡Contadme vuestras opiniones!




Fuentes de las fotos: (1), (2 y 5), (3), (4), (6), (7)
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