Libro: 84, Charing Cross Road
Este es un libro de esos que te lees en un par de ratos, y no sólo por escaso número de páginas, si no porque su formato en breves cartas incita a seguir leyendo. Cuando empiezas a darte cuenta de que es un poco tarde y deberías estar ya durmiendo decides que te leerás un par de cartas más y ya está. Pero luego no puedes evitar seguir un poco más: otra más, la antepenúltima, la penúltima, una más y me acuesto...
Va contra mis principios comprar un libro que no he leído previamente: es como comprar un vestido sin probártelo.
La gran culpable de esta situación es la propia Helene Hanff, que se descubre como una mujer apasionada, transparente, irónica e incluso un poco alocada. Su personalidad es arrolladora, y se deja ver ya desde la primera carta. Llama la atención cómo ella escribe con toda la confianza del mundo a un desconocido que en un principio siempre le responde de una manera impersonal y distante. Se trata de Frank Doel, uno de los libreros, que será el encargado de mantener esta correspondencia con gran profesionalidad. Es hilarante contemplar cómo Helene intenta continuamente provocar a Frank Doel, escribiéndole ciertas barbaridades, echándole en cara que no le consigue los ejemplares que le pide o que tarda mucho en enviárselos...

De hecho, una de las partes más sorprendentes del libro es cuando Helene comienza a recibir cartas de otros trabajadores de Marks&Co que han leído sus letras durante meses y no han podido resistirse a ponerse en contacto con ella. ¿Acaso tú no lo harías?
No es de extrañar que con el paso del tiempo todos adorasen a Helene, porque no solamente escribía con esa mordacidad tan característica que ya he mencionado, sino que mostró una admirable generosidad enviándoles continuamente productos y alimentos difícilmente localizables en Inglaterra debido al racionamiento en la posguerra. Y, ojo, que estamos hablando de una mujer que vivía de alquiler en un pequeño apartamento intentando ganarse la vida con la venta de guiones televisivos.
Me encantan las inscripciones en las guardas y las notas en los márgenes: me gusta el sentimiento de camaradería que suscita el volver páginas que algún otro ha pasado antes.

Por otra parte, pese a que ocurre algún que otro acontecimiento trágico entre sus páginas, no se trata de un libro emotivo ni os va a hacer llorar. Es algo que he echado de menos, pero al fin y al cabo es difícil expresar emociones profundas y dolorosas a través de una carta.
Si os quedáis con ganas de más, os comento que existe una adaptación cinematográfica del libro protagonizada por Anne Bancroft y Anthony Hopkins. Suena demasiado apetecible, así que no creo que tarde mucho en hincarle el diente. Ya os contaré.
¿Habéis leído 84 Charing Cross Road? ¿Y habéis visto la película? ¿Cuál es vuestra opinión sobre ambas?
Fuentes de las fotos:
Las imágenes 2 (ilustración de Marks&Co), 3 (fotografía de Frank Doel con su familia) y 5 (cubierta de un libro de Marks&Co) están sacadas de esta web. La fotografía del libro ilustrado es de este blog. Imagen de la lápida de Helene Hanff en esta web. La foto de Helene es de aquí.
Más reseñas en: https://www.instagram.com/diasdelibroyrosas/
Post a Comment