martes, 15 de octubre de 2013

El hombre elefante (1980)



Inglaterra, finales del siglo XIX. El doctor Frederick Treves descubre en una feria a un hombre con multitud de malformaciones que es exhibido como una atracción más. Se trata de John Merrick, que además de su aberrante aspecto físico, parece tener también cierto retraso mental. El doctor decide llevárselo al hospital para estudiar su caso.




David Lynch es un director cuyas películas suelen ser bastante exigentes con el espectador, como es el caso de Cabeza borradora (1977), Terciopelo azul (1986), Carretera perdida (1997), Mulholland Drive (2001) o Inland Empire (2006). Pero tiene dos cintas que se alejan de este modo un tanto experimental y surrealista de hacer cine: The Straight Story (1999) y la película que hoy voy a reseñar, que para mí es la mejor que ha realizado el señor Lynch hasta el momento

El hombre elefante me causó un impacto brutal el día que la vi, hace varias semanas. La historia te atrapa desde el primer momento, cuando no sabes muy bien a qué atenerte, y simplemente ves a un ser humano terriblemente deformado que es sistemáticamente maltratado por el dueño de la atracción de la que es protagonista. Supongo que no es necesario aclarar que se trata de una película que cuenta una historia que a ratos puede resultar insoportable, con algunas escenas que te dejan encogido de dolor, y otras que te arrancarán lágrimas sin que puedas hacer nada para evitarlo.




Aviso que puede haber algún spoiler.

John Merrick es un personaje fascinante. Cuando lo conocemos no podemos evitar sentir pena por él, creyendo que es una pobre criatura desgraciada que no merece vivir en esas pésimas condiciones. Pero tampoco te planteas nada más. Piensas que debería estar cuidado en un hospital, y pasar su vida como buenamente pueda hasta que la naturaleza decida que hasta ahí ha llegado. Por eso supone un shock tan enorme cuando, después de varios intentos infructuosos por parte del doctor Treves por comunicarse con él, descubrimos que John no sólo sabe repetir los sonidos que le enseña el doctor. Nada de eso. John Merrick se nos revela como una persona con una gran inteligencia, cultura y sensibilidad, que como método de autoprotección había optado durante años por crearse una coraza y actuar de la manera en que todo el mundo daba por hecho que debía ser. 

Es tan descorazonador ver cómo John va relacionándose con los demás, con un respeto, agradecimiento y educación extremos, sin mostrar ningún tipo de resentimiento hacia sus iguales, que siempre lo habían tratado como a un monstruo. Momentos como cuando conoce a la mujer del doctor Treves y le habla de su madre, o sus encuentros con la famosa actriz que sabe ver más allá de lo que sus ojos le muestran ("You're not an elephant man at all"), son de una belleza extraordinaria

John es un hombre tan generoso, tan afable y apacible, es un hombre que inspira tanta ternura, que cuando el metraje va avanzando, cada vez se te hace más intolerable ser testigo de cuando algún inconsciente se mofa de él, o lo mira con pavor o asco, o lo trata como a una bestia inútil.
"People are frightened by what they don't understand".
La película nos muestra todas las bajezas y crueldades a las que el ser humano es capaz de llegar, pero también hay espacio para la benevolencia en esta cinta, y no sólo por parte de John, sino de otros personajes como las mujeres ya nombradas antes, o el doctor Frederick Treves, que trata al protagonista con suma dignidad desde la primera vez que lo ve, consciente de que no es más que una persona aquejada de una enfermedad degenerativa. El doctor Treves lucha constantemente en favor de John, tanto a la hora de alejarlo de las garras del malvado feriante, como para conseguirle la ayuda adecuada en un hospital cuya política era no aceptar a ningún enfermo crónico. 



Una de las escenas más emotivas de toda la película es cuando el doctor Treves se tortura pensando que quizá es una mala persona porque al fin y al cabo ha vuelto a hacer de John otra especie de atracción, aunque esta vez no de feria, sino mediática. Yo creo que desde el mismo momento en que este personaje reflexiona sobre ese tema, ya demuestra una humanidad fuera de lo común. ¡Es que el doctor Treves me encantó! Tanto como John Merrick. Son dos personajes increíblemente buenos. Y a eso ayuda tanto el maravilloso guión como unas interpretaciones extraordinarias por parte de un irreconocible John Hurt (con una voz delicada inolvidable) y un Anthony Hopkins en el que es para mí el mejor papel de su carrera.

Si ya estuve con el corazón encogido durante las dos horas que dura esta obra maestra, no os quiero contar cómo me sentí cuando John le confesó a doctor que era más feliz de lo que nunca había sido porque por fin se sentía amado por otras personas. Porque eso era lo único que quería en su vida: tener amigos.

En fin, se trata de una película que como habréis podido comprobar me ha fascinado y encantado, y creo que incluso te hace crecer un poco más como persona. A pesar de su dureza es una de las historias más hermosas que he visto nunca en el cine.


Lo mejor:
Todo: la historia, los personajes principales, los actores protagonistas, la fotografía en blanco y negro, las sensaciones que te provoca viéndola...

Lo peor:
Puede resultar demasiado dolorosa de ver, hay que estar preparado mentalmente para sumergirse en ella, pero si lo haces te verás recompensado con creces.

Mi puntuación:

¿Habéis visto El hombre elefante? ¿Qué os pareció?


Fuentes de las fotos: (1), (2 y 3)

9 comentarios:

  1. la vimos en el cole con 12 años y me impactó muchísimo, es una historia única y a la vez extrapolable a diversos momentos de la vida.

    :***

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    1. Sí, creo que es una historia que es imposible que deje indiferente a nadie!

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  2. Pues es impactante la verdad!!besos
    dezazu.blogspot.com.es

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  3. No recordaba que estuviera Anthony Hopkins!

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    1. Síii!! Yo no lo sabía porque no la había visto, me sorprendió verlo, además es un papel bastante distinto a lo que nos tiene acostumbrados.

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  4. Hola Rebeca!
    Pobre John! La historia es durísima, pero lo peor es cuando reflexionas y piensas: es que, en el mundo real, siguen pasando ese tipo de cosas, la gente se sigue riendo y haciendo daño a la gente diferente... En fin, paro que me enciendo sola.
    Me encantaría ver la película, aunque no sé yo si sería lo más adecuado con lo sensible que estoy yo por estas tierras inglesas jaja Quizás espero un poco a estar menos "predispuesta" al llanto.
    Pero me quedo con la película apuntada porque tengo curiosidad por esa transformación en la persona de John, quiero ver todo lo que escondía detrás de su coraza. El protagonista me ha traído a la memoria al pobre y dulce Frankestein de Mary Shelley, otro incomprendido...
    Un abrazo! :) Y gracias por el descubrimiento!

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    1. Sí, es difícil a veces mantener la calma cuando ves cosas injustas. Espero que puedas ver la peli alguna vez, eso sí, hazte el cuerpo, yo que tú esperaría a estar menos sensible porque lo mismo te deshidratas, je je je. A mí también me recordó a los grandes personajes-monstruos de la ficción que sólo querían ser amados :)

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  5. Uff...estas hablando de una obra maestra!! Me gusta muchísimo esta película. Tiene un contenido maravilloso...diálogos, puesta en escena de los actores...en fin...es Imprescindible.
    Un beso!!

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